Las pólizas de seguros de moto (o de cualquier otro vehículo) es el contrato entre el titular del seguro y la compañía aseguradora. Cuando se concierta una póliza de seguro de moto, se hace sobre las características declaradas por el titular relativas al vehículo, su uso y especialmente, sobre los conductores que vayan a utilizarlo. Como en todo contrato se debe actuar conforme a los principios de la buena fe contractual y de no hacerse así, la póliza de seguro de moto (o cualquier otro vehículo) puede ser anulable e incluso nula desde su origen.
La declaración del titular sobre la póliza del seguro de moto sobre el riesgo: marca, modelo, fecha de compra, uso al que se destina, edad de los conductores, antigüedad del carnet, antecedentes de siniestralidad, etc., sirve a la aseguradora para decidir si quiere hacer la póliza del seguro de moto y el precio que quiere cobrar por ello. Una vez conocido este extremo, el titular podrá decidir si quiere o no contratar el seguro con esa compañía.