Algunas encuestas en nuestro país señalan que uno de cada cinco usuarios de bici ha sufrido la desaparición de su vehículo habitual, aunque las estadísticas son sólo un apunte cuando se habla el problema del robo de bicicletas. La policía no interviene porque se considera que hay otras prioridades y las bicis son consideradas vehículos de muy "bajo coste", pero la realidad es que el robo de bicicletas afecta a más personas de lo que dicen las estadísticas.
En cualquier caso, para evitar el robo de nuestro vehículo preferido, debemos tener en cuenta medidas como estas:
- Aparcar la bici en un lugar visible y transitado, sin obstaculizar el paso.
- Observar que el aparcabicis o lugar de elección para dejar la bici esté bien anclado al suelo.
- Tener dos buenos candados y unir el sillín, el cuadro y la rueda al poste. Los antirrobos que estan cerca del suelo son los más fáciles de romper.
- Existen tornillos antirrobo que impiden el uso de herramientas estándar para evitar la sustracción de ruedas y sillines.
- Apuntar el número de serie -todas las bicicletas tienen uno-. Suele estar en el tubo del que sale la tija, o en la parte trasera del cuadro, donde se pone el sillín, o incluso en el soporte de donde nacen los pedales.
- Haz una foto a la bici; esto ayudará a la policía a recuperarla en caso de robo.