Ya estamos en invierno y ¡en Navidad! Muchas familias cogen el coche para pasar unos días con los suyos o para descansar del trabajo diario. Le damos unos consejos para que el mal tiempo no le pase una mala jugada en la carretera.
Pocos minutos hacen falta para revisar el dibujo y la presión de los neumáticos, el estado de las bujías, escobillas, luces, no olvide llevar bombillas de repuesto, y nivel del líquido de frenos. Compruebe que la batería tenga suficiente agua destilada y eche un vistazo a los bornes para que estén bien limpios y bien apretados. Tampoco se olvide de rellenar el circuito de refrigeración con anticongelante y eche otro poquito en el depósito del limpiaparabrisas.
Ante todo hay que estar atento a las primeras gotas ya que cuando se unen a la suciedad del asfalto crean una película muy deslizante. Lo mejor es que reduzca la velocidad y deje más distancia con el vehículo que le preceda. Recuerde también que los frenos mojados no funcionan como en seco, así que no está de más que toques el pedal varias veces para que las pinzas sequen los discos. Otra pega de la lluvia es la falta de visibilidad. Acuérdese de encender las luces de cruce y suba la velocidad del limpiaparabrisas antes de adelantar o ser adelantado. Si se empañan los cristales, la mejor solución es conectar la calefacción hacia la luna delantera y apretar el botón del aire acondicionado.
En cuanto aparezca la espesura encienda las luces de cruce y las de antiniebla (si la niebla es muy espesa ya que sino pueden molestar a los que vienen de frente) y olvídese de las largas porque su alto haz rebotará en las gotas en suspensión y terminará por deslumbrarle. También debe reducir la marcha, conectar la calefacción para desempeñar los cristales y no forzar la vista para evitar dolores de cabeza. Acuérdese de desconectar las antiniebla una vez superado el banco de niebla.
Si no tiene más remedio que coger el coche llena el depósito ya que si se quedase tirado necesitaría calefacción para no congelarse. Dosifique con suavidad el acelerador, arranque en segunda y circule con marchas intermedias. Fíjese en que las ruedas de cada lado tengan el mismo agarre para que el vehículo no gire como una peonza. En alguna situación no tendrá más remedio que utilizar cadenas por lo que asegúrese de llevar un juego en el coche. Y una vez más... ¡reduzca la marcha!
Debe tomar las mismas precauciones que cuando nieva pero multiplicadas por dos, debido a que el neumático no se hunde como en la nieve y la facilidad para patinar es mayor. Lo mejor es que utilice cadenas pero no olvide quitarlas cuando pise de nuevo el asfalto si no quiere cargarse los neumáticos y las transmisiones.
Antes de salir de viaje, nada mejor que consulte el estado de las carreteras y la previsión meteorológica. Además, si puede, evite salir en días y horas punta. No olvide estudiar una ruta alternativa por si hay problemas. Puede informarse a través de la DGT (www.dgt.es) o llamando al 900 123 505.
Fuente: Supermotor
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