Desde el momento en que usted paga la prima del seguro este surte plenos efectos y, como tal, si hubiera cualquier accidente en el que se causaran daños a terceros, la póliza entraría en vigor en toda su amplitud. Sin embargo es importante comprender que esta póliza está pensada para aquellos propietarios de vehículos clásicos que disponen de otro vehículo, llamémosle "normal", para sus actividades diarias: ir a la oficina, desplazamientos profesionales, recados, etc. En definitiva, el asegurador presupone que el vehículo clásico asegurado se va a emplear sobre todo para:
- Desplazamientos por motivos de ocio
- Participación en concentraciones, exhibiciones o rallyes de época...
Es decir, se presupone un uso limitado que, cuantificado en kilómetros, está en torno a los 5.000 Km/año.
Con todo, y para su tranquilidad, el asegurador no podrá nunca oponer frente al tercero perjudicado en un accidente que usted está usando el vehículo de una forma no esperada por él y tendrá por tanto que responder de los daños.