Este seguro cubre los daños personales causados a terceros con ocasión del ejercicio de la caza hasta un máximo de 90.151,81 € por víctima. Es decir, la ley únicamente exige disponer de una póliza de seguro que cubra los daños causados a las personas, pero no los daños causados a las "cosas" (daños materiales) por lo que es recomendable la suscripción de un seguro más amplio que cubra este tipo daños.