El asesoramiento previo y fijarse no sólo en el precio del electrodoméstico sino en su consumo a medio y largo plazo contribuyen al ahorro en la factura final.
El aire acondicionado ha dejado de ser un sistema de ventilación elitista. Su expansión en los hogares es un hecho. Con independencia de que se resida en Andalucía, con temperaturas que sobrepasan los 30º de media los meses de verano, o en la Cordillera Cantábrica, los aparatos de aire acondicionado son las verdaderas estrellas en materia de refrigeración. La técnica, por cierto, no resulta novedosa: los sirios ya la aplicaban hace 6.000 años, aunque su uso en España sólo cuente con un siglo de vida, si bien es cierto que en los últimos años se ha disparado la compra de estos equipos, que han abandonado su etiqueta de artículos de lujo. Tanto es así que el sector de la climatización ha crecido casi un 300% en la última década, llegando a facturar el año pasado casi 1.900 millones de euros en nuestro país. Un dato que revela que cada vez menos personas están dispuestas a pasar calor, siempre que se pueda evitar mediante la compra de aparatos, que están disponibles a partir de 300 euros. Ahora bien, conviene tener en cuenta que el precio final que supone la utilización de un sistema de aire acondicionado en una vivienda va más allá del coste del equipo. El abuso de este electrodoméstico puede costarnos muy caro, ya que acaban de entrar en vigor las nuevas tarifas eléctricas, con un incremento medio del 5,6% en la factura.
La cuestión, por tanto, no es baladí. Más del 11% del consumo eléctrico en España se debe al uso del aire acondicionado en hogares y sector servicios. Las familias que tengan contratada una potencia de entre 5 a 10 kilovatios (el segundo tramo más demandado y casi irremediablemente necesario si se dispone de aire acondicionado) verán su recibo de la luz incrementado en más de un 8% de media. A la vista de este panorama, no está de más considerar una serie de recomendaciones que ayuden al ahorro ante la instalación y uso de un sistema de aire acondicionado en casa.
El periodo de segundas rebajas en el que nos hallamos inmersos y el hecho de haber abandonado una de las primaveras más lluviosas, sin muchas garantías de que volviéramos a vivir meses de verano tan caluroso como los sufridos en épocas estivales como la de 2005, por ejemplo, contribuyen a que abunden las ofertas de diversos tipos de aire acondicionado a precios muy rebajados. ¡Cuidado con ellas! Dejarse llevar por un precio inicial muy bajo podría ser perjudicial para la economía doméstica familiar a largo plazo ya que, tal como advierten los expertos medioambientales, algunos aparatos demasiado baratos suelen consumir mucha energía debido a su anticuada tecnología, con el consecuente reflejo en la factura eléctrica.
Por esta razón, desde la Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización inciden en que es fundamental que el interesado estudie la eficiencia energética del equipo. No obstante, todos los aparatos de aire acondicionado han de ajustarse a la normativa europea y deben llevar su correspondiente "etiqueta energética", donde el fabricante hace constar la eficacia energética.
En cuanto a la temperatura adecuada para una vivienda, los especialistas aseguran que, considerando la capacidad de adaptación del cuerpo a las condiciones climáticas y que en los meses de más calor vestimos prendas más ligeras, una temperatura de entre 21 y 25 grados es más que suficiente para sentirse cómodo en casa.
Por otro lado, el cliente debe asegurarse de que en la garantía se incluye un periodo de tiempo, uno o dos años, en el cual la asistencia técnica quede cubierta, así como la profesionalidad quienes instalarán el equipo en casa.
Adquirir un sistema que mejore el ambiente de la vivienda es sencillo y cada vez es más frecuente debido a su precio y facilidad de instalación. En el mercado existe una amplia gama de equipos para todos los gustos y presupuestos:
El split, la opción mayoritaria
Los edificios de nueva construcción están pensados para acoger un sistema de climatización, por lo que se diseñan desde un principio para la instalación de un equipo de conductos que recorren toda la casa para aclimatar los diferentes espacios. Pero si hablamos de una instalación a posteriori en viviendas ya construidas, la opción mayoritaria es la de los equipos split (división o partición, en inglés), que constan de una unidad externa que conecta con una o varias internas. Su sistema de conductos obliga a bajar el techo en las habitaciones que recorren, con la complicación y el coste que ello supone.
Climatizador de ventana. Se instala en una ventana o muro exterior, de manera que medio equipo se queda fuera y el otro medio dentro. Incluye en una misma unidad el compresor, ventilador y evaporador, lo que causa ciertas desventajas en cuanto a aspectos estéticos y del nivel sonoro que genera en el interior de la vivienda. Se suele instalar en viviendas en las que se permite la colocación de unidades condensadoras en la fachada. Su precio se encuentra entre los 500 y 850 euros.
Fuente: consumer.es
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